Yo concì a Lenin a los seis años.
Una mañana me habìa levantado temprano en el valle despuès de un viaje largo desde la costa, salì del dormitorio y encontrè a mi tìa preparando el desayuno, como la cocina desde pequeñita no me gusta, me fuì a su estudio, ahì tenia dos grandes afiches y preguntè:
Tìa, ¿ Quièn es ese viejo?
El de barba es Marx, Carlos Marx.
No, el calvo.
Ah , el es Lenin.
¿ Son sus amigos? ¿Dònde viven?
Viven en la URSS, si son mis amigos, los conocì en Moscù. (riendo)
Yo sì sè dònde es Moscù, de donde es el Oso Misha. Yo tambièn voy a ir y voy a mandar un dibujo y un cuento como mandan los otros niños. Usted puede ir conmigo, como ya conoce.
Si sobrina, Nos vamos a ir a Moscù.
La primera ediciòn de la revista Misha la regalò mi tìa Amanda y desde ahì fuè infaltable en casa. Vivìamos en un piso alto de casa mixta, con al ayuda de mi pequeña hermana ponìa un banco para alcanzar la ventana, la paz sòlo llegaba cuando veìamos de lejos a mi padre con la revista en la mano.
Encontrè esto escrito para mi abuelo por ella. Como aquì todo se hace sin permiso, me lo puedo guardar mejor por acà para tenerlo:
Poeta de los sueños
árbol robusto
ilusionante
hacedor de risas
vivencial
hombre de muchos mundos
querendón.Con tanto amor que crecí,
con tanto amor fui a buscar.
Gracus Baubeuf despertó,
Kropotkin cabalgó
Y con ellos transité;
conocí la sublimidad del Ché
y traté de cercar los dolores
los dolores que todavía esperan
los que cerquen de verdad.Amanda Pàez Moreno


